26 ene 2011

Traducción libre con final similar 2

(de un scritto para italiano, escrito el 8/7/2008)

Hace un tiempo tuve que viajar en subte desde la estación José Hernández hasta la estación Pueyrredón, para ir al cine. Me bajé, y como siempre, no encontraba la billetera, así que me paré en el medio del andén que separaba las dos vías, apurada como estaba y fastidiosa por la hora que era, y me agaché a revolver el bolso, a ver si así podía encontrarla. Miré para adelante, y vi a un muchacho enfrente mío, esperando el otro subte. Terminé de ordenar mis cosas, me colgué el bolso, me paré y sin pensarlo, de manera automática, lo miré. Él me miró, casi sorprendido, y me sonrió como si no fuera lo que realmente era: un simple desconocido parado en un andén de subte. Estaba apurada, así que corrí para llegar a la escalera mecánica, pero no estaba lejos, todavía podía verlo. Subí sólo un escalón, me di vuelta para mirarlo de nuevo, y lo vi de espaldas a mí. Pero al instante giró, me buscó con la mirada, y cuando me encontró, me sonrió una última vez. Yo también le sonreí. La escalera seguía subiendo y el subte entró, ruidoso, a la estación...

1 comentario:

  1. Es genial cuando pasan esas cosas. Nos damos cuenta de que, en realidad, la mayoria de las veces vivimos demasiado asustados de la gente y no nos permitimos la posibilidad de conocerla

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