30 jun 2011

Conversación de ascensor

Yo: - Uy, perdón que te hice subir, pensé que el ascensor ya estaba cerrado...
El vecino del 5º: - Sí, estaba cerrado, pero con una persona adentro... (risa) Es la impaciencia que te caracteriza
Yo: - Jájá (con poco entusiasmo), la juventud...
Él: - Y sí, la juventud tiene que ser la que te hace animarte a salir con este frío
Yo: - No es que quiera salir, tengo que salir (jajá)
Él: - Hay que salir del agujero interior
(cierra la puerta)

27 jun 2011

A

En su boca, todo es imposible, in-creíble. A sus ojos, todas las cosas son simples (como por ejemplo, esta pequeña descripción de su ser).

21 jun 2011

Pequeño descubrimiento de domingo a la noche: Mustang

Entrada con poca imaginación literaria: para qué (d)escribir si pueden descubrirlos ustedes. Pasen y vean, escuchen, bailen y disfruten =)

http://www.myspace.com/legroupemustang

17 jun 2011

Cosas que van de la mano II

Nude (Radiohead) y mi ex-terraza
(la sensación de poder todo y no existir nada)

el disco Artaud (Pescado Rabioso) y el niño de la bicicleta

una sala de cine y ese acceso de tos imparable

el baño de inmersión y la suciedad espiritual

el Sol y el daikiri

Cuentos Escritos A Máquina (Gianni Rodari) y mis 8 años

Nixon y el talco

el yogur con cereales y el banco de abajo (o "primer recreo y la mancha infaltable")

la palabra "góndola" y la sensación de que era un extranjero

Piggies (The Beatles) y Rebelión En La Granja (George Orwell)

10 jun 2011


Sin palabras

5 jun 2011

Pequeñas cosas: medialunas

Después de una noche fría, una madrugada en vela y una larga espera, el reloj marca las 7 de la mañana y se abren las rejas; empujo la puerta y, al fin, las medialunas calientes, suaves, y recién salidas del horno son mías.

3 jun 2011

Cerrar los ojos

Cerrar los ojos y dejarse llevar, cerrar los ojos hasta que duela el estómago y se hinchen los labios, hasta hacerse consciente de los recuerdos que asaltan la mente, cerrar los ojos hasta perder la noción del tiempo, del espacio, de mí, del otro, transformarme en sólo una serie de movimientos que se alternan aleatoriamente hasta el infinito.
Cerrar los ojos para no sentir. Cerrar los ojos para descubrir la encrucijada a la que llegaron mi razón y mi emoción, hasta entender que nuestros cuerpos tienen un entendimiento que jamás tendremos nosotros, hasta perderse, hasta perdernos en el acto y dejar el placer de lado.
Cerrar los ojos para no ver. Cerrar los ojos hasta ser otro, sentir que uno mismo es su percepción visual y perderse a uno mismo. Cerrar los ojos hasta que el cambio sea visible en el exterior. Cerrar los ojos hasta que las decisiones sean calladas y remplazadas por lo inesperado.
Cerrar los ojos hasta abrirlos y volver a la realidad transformada, a ese nuevo ser por el que estoy dejando de ser yo.