4 abr 2011

Antología de lunes por la mañana

...hasta que pase ("tiempo al tiempo").


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¿Y si está en lo cierto, si realmente "a Julieta no se la elige", si no existe la elección, no se tiene voz ni voto, si la primera, segunda o tercera impresión puede ser cambiada en un segundo por una cuarta, tardía, lejana, que hace que se detengan los prejuicios, que ceda la razón y permiten que se les abra la puerta a esas diferencias (condensadas en ese ser) que complementan y completan, llenan y satisfacen, y en medio de esa incómoda comodidad crean felicidad, aunque sea por un momento?

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"¿Se puede aprender a tolerar, a consensuar con otros y, por sobre todo, con uno mismo? ¿Se debe optar por lo moralmente correcto o lo racionalmente indeseado?"


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"¿Qué quiere decir que una novela siempre miente? No lo que creyeron los oficiales y cadetes del Colegio Militar Leoncio Prado, donde —en apariencia, al menos— sucede mi primera novela, "La ciudad y los perros", que quemaron el libro acusándolo de calumnioso a la institución. Ni lo que pensó mi primera mujer al leer otra de mis novelas, "La tía Julia y el escribidor", y que, sintiéndose inexactamente retratada en ella, ha publicado luego un libro que pretende restaurar la verdad alterada por la ficción. Desde luego que en ambas historias hay más invenciones, tergiversaciones y exageraciones que recuerdos y que, al escribirlas, nunca pretendí ser anecdóticamente fiel a unos hechos y personas anteriores y ajenos a la novela. En ambos casos, como en todo lo que he escrito, partí de algunas experiencias aún vivas en mi memoria y estimulantes para mi imaginación y fantaseé algo que refleja de manera muy infiel esos materiales de trabajo. No se escriben novelas para contar la vida sino para transformarla, añadiéndole algo."

Mario Vargas Llosa

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