7 mar 2011
Para Vikram Seth
A casi 14 meses de haber sido mío por un momento, en una semana robada del tiempo ajeno, lo encuentro, lo reencuentro. Ahora está entre mis manos; tanto tiempo buscándolo, y estaba ahí, escondido, esperándome pacientemente. El destino, si se quiere. Mi última "esperanza" de encontrarlo, mi última jugada y aparece de repente, en un ámbito al que no recurriría. Está en perfectas condiciones, casi igual al primero, salvo por un pequeño detalle: éste es mío, éste lo voy a escribir, subrayar y marcar yo, éste va a contener mis pensamientos, sensaciones. Paso las hojas y las mismas sensaciones me invaden; el tiempo pasó pero su contenido es el mismo, y al parecer, la parte de mí que lo lee, también. Ése es el poder del libro: no me transporta a otra época, no me (de)vuelve al pasado, sino que me muestra que sin necesidad de historias románticas periféricas, sin nadie a mi alrededor que influya en mi juicio, él es lo maravilloso, y no la época en la que es leído. Me demuestra que el entorno no magnificó lo escrito en el papel (y suspiro aliviada). Recorro sus páginas y saltan ante mis ojos las mismas frases que antaño guardé en mi memoria, se sucede ante mis ojos esa historia que conozco, pero que todavía guarda secretos para mí. Descubro que yo no soy la misma, pero el libro sí. No importa si el ejemplar es otro, su magia es lo que cuenta, y está intacta, esperando detrás de cada página, de cada renglón. Doce años pasaron desde que fue escrito, un año pasó desde que lo leí, y sin embargo, parece quieto en el tiempo. Ningún cambio lo afectará jamás; pueden romperse sus tapas, doblarse o mancharse sus hojas, puede cambiar de lugar, de manos, de ojos, de sentimientos, pero no su esencia, no las palabras que tiene adentro, no la historia que cuenta. Y todo es aún mejor cuando pienso que esa magia no le pertenece a este libro en particular, no es propia de un autor y su historia, sino de cualquier ejemplar que tenga un significado para nosotros.
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que no cambie en su esencia... me gusta
ResponderEliminarMuy buen texto. Refleja, con bello estilo, esa mezcla inigualable de magia y fortaleza que tienen los libros.
ResponderEliminarwww.artelibro.blogspot.com