Tan solo se necesitan una olla (con tapa, infaltable), una hornalla encendida, aceite o manteca, sal o azúcar, y unos cuantos granos amarillos y pequeños. Tan solo unos minutos y la tapa bien sostenida para que la casa se llene de olor a cine, de tarde, de infancia, de pequeña alegría de entrecasa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario