dialoguito - en el colectivo
(Una señora por celular)
- Eh? ¿Si estoy rayada? ¡No!
- (...)
- Ah... ¿si estoy res-fri-ada? Yo te entendí "estoy rayada"... ¡no, tampoco!
--·--
tresporuno
* El color de pelo más hermoso del mundo. Cámara en mano, adopta todas las posturas posibles (e incluso ridículas) para obtener aunque sea una toma buena de ese puente, pero que logran sólo mostrar cuán inexperto es. Me demuestra qué tan fácil puede uno "enamorarse" de una imagen; tantos pasos nos separan, pero no importa... Y sin embargo, al acercarse a donde estoy yo sentada, al dejarme ver de cerca la expresión de su cara, me doy cuenta de que el extranjero amor de mi vida sólo lo es al estar lejos, muy lejos, donde sólo se puede ver de él una imagen difusa; metáfora viviente
* en el locutorio:
- niña, esto es suyo- alcanzándome el vuelto
- gracias
(sonrisa)
* Nos cruzamos, casi pegados, pero sin siquiera rozarnos; nos miramos.
1, 2, me doy vuelta y lo veo alejarse entre la gente que va y viene.
4, 5, se da vuelta y me vuelve a mirar.
Dos sonrisas irónicas y al mismo tiempo inocentes se asoman en nuestras caras: nos sabemos "mirados", no sólo miramos sino que buscamos la mirada del otro.
8, 9, 10, miro hacia adelante, el semáforo me frena.
11, 12, giro sobre mis pies y vuelvo a buscarlo con la mirada.
14, se da vuelta, me busca él también; ahí está, otra vez.
16, 17, se frena, tampoco puede cruzar la calle.
19, 20, descaradamente nos miramos, 100 metros y decenas de personas no evitan que nos descubramos en la lejanía; de espaldas a nuestros respectivos semáforos, sin vergüenza se lee en nuestros ojos, en nuestro cuerpo un "quiero mirarte y te miro".
30, 31, la luz el semáforo cambia a verde y la gente alrededor mío comienza a moverse, a cruzar la calle, giro una vez más y empiezo a caminar.
33, 34, miro hacia atrás pero entre tanta gente ya lo perdí de vista.
Sé que está del otro lado de ese mar de transeúntes, cruzando la calle igual que yo. Tenemos rumbos total y literalmente opuestos, ninguno va a cambiarlo tan bruscamente, enfrentarse a sí mismo, correr y buscar esa camisa escocesa o ese vestido negro entre la gente; nuestro destino (si así se quiere) era simplemente cruzarnos, mirarnos, reírnos, y seguir caminando.
(amor de avenida)
--·--
hacerse un amigo a la vuelta de tu propia casa (tan simple como mirar una vidriera)
pobre fernando, merecía algunas palabras más. El resto me agradó, como eso que uno lee con la sensación agradable de ligeramente conocido
ResponderEliminarbueno ahora si creo que ya lei (u hojee por lo menos) todo lo que me faltaba del blog, las disculpas pertinentes por la demora, aunque por lo menos vos no me reclamas.. :cof: :cof: lu :cof: :cof:
ResponderEliminary perdon ahora por meter tu blog en la pelea por otro blog, pero justo ahora esta bastante reciente
esta muy lindo el blog niña, agarro bastante ritmo ademas por lo que pude ver, (fijate por ahi que tambien hay otro comentario dando vueltas, comente en ese pero me gustaron muchas cosas)
y justo de esta entrada me gusto mucho el anteultimo texto, y de rebote me entere del nombre de Fernando Futuro Empleador (pero Juan Futuro Empleador quedaba mejor)
gracias a ambos, y qué bonito encontrarlo por acá, niño! :) (se nota que está de vuelta)
ResponderEliminar