Volver.
Volver y darme cuenta, diez minutos después de haber entrado, que no me había acordado.
Que no había pensado.
Y me sorprendo.
No hay más recuerdos visibles en ninguna de esas habitaciones, sentados en las banquetas altas, o apoyados contra la columna, o la pared del baño.
Llegar y simplemente estar, estar parada, sentada, con otras personas, otro día de la semana.
Sin mirar, expectante, sin buscar la llegada de nadie, sin estar nerviosa, sin tener que cumplir ninguna expectativa, sin tener que quedar bien, muchos meses después.
Estar parada ahí, riéndome, charlando, esperando ver a una banda tocar, sólo eso.
Me doy cuenta de que ahora elijo recordar, nada de mí me obliga.
Hoy el lugar me pertenece, es mío.
Hoy el instrumento significa un chico con auriculares y remera rayada al que esperamos ver tocar, significa un amigo lejano, significa un extranjero, significa otra Lucía, una anterior, y sólo eso.
Él, guitarra en mano, cuenta que ahí fue el primer recital de Superchería, y yo pienso que un "primer" nuestro también quedó encerrado en el Salón; miro para arriba, y pienso que en el depósito del primer piso se juntan los "primeros", fundiéndose unos con otros, formando parte del colectivo de "primeros" pasados de vaya uno a saber cuántas personas.
El lugar deja de significar "vos", las cosas dejan de significar "vos", y ahí es cuando me doy cuenta de que el tiempo pasó, todo está igual pero las cosas cambiaron, yo cambié, y se me escapa una sonrisa.
Me alegra el haber podido seguir, quizás gracias a un cambio de perspectiva, a un noviembre de madrugada, a otras preocupaciones, a otros "él" lejanos.
Pero por sobre todo, me alegra darme cuenta de que sucedió tan naturalmente.
Ahora "recordar" significa verme desde otra posición, tomando distancia, así como un adulto mira a un niño jugar, y sonríe, y ve pasado.
Hasta que llegue otro sábado, otro bar, e "improvisamente"...
excelente
ResponderEliminargracias!
ResponderEliminarjusto ayer estaba viendo un documental sobre pink floyd, y un músico decía que Syd Barrett no se asustaba ante la simplicidad de su música, si era necesaria; no sé porqué tu comentario me hizo acordar a eso