19:43. 23º. Nublado, pero no llueve. No hay razón alguna para que se corte la luz... pero se corta. Se apaga la computadora, Syd Barrett se calla de golpe, todo queda a media luz. Nada se ve definido, hay luz pero no se ve. Sin pensar, atino a prender la luz, pero a medio camino me doy cuenta de lo incoherente de la acción. Me levanto de la silla para desconectar la tv, apagar la zapatilla que abarca los cables de la pc, el monitor, el amplificador, el equipo de música. No puedo hacer el reclamo a Edenor, porque el teléfono es inalámbrico. No puedo usar el ascensor, y si dentro de unas horas seguimos así, tampoco voy a tener agua. Hay que intentar no abrir la heladera, para que no pierda frío. Ni pensar en cargar el celular, y menos mal que no hace calor porque no se podrían prender ventiladores ni aires acondicionados.
Hago la lista y me doy cuenta de que de lo que utilizo a diario, básicamente no falta nada. Y eso me hace pensar en lo que dependo de la electricidad, cuántas cosas que no suelo pensar que tienen algo en común, de repente vienen de la mano, unidas sutilmente, sin hacer alarde por la electricidad. Sigo divagando y pienso en lo dependiente que soy de la forma de vida actual, "moderna", de lo que me atrae, succiona y hunde, sin darme cuenta. Qué pocos momentos del día le dedico a las cosas que nada tienen que ver con esto. Hasta cuando escribo, generalmente uso una computadora (y lo mismo cuando publique esto, sin internet, cables y enchufes no podría hacerlo). ¿Cómo puede algo tan sigilosamente llevarnos a su dependencia total?
Cada vez veo menos. Son las 20:13 y sigo escribiendo, pero con esfuerzo. Pienso en mi canario, que en cuanto se oscurece, esconde su cabeza y se duerme. Y me invade una paz comparable a la de las vacaciones, la sensacion (bastante literal, si uno piensa en el teléfono, en internet, la televisión, etc.) de estar desconectada del mundo, de estar fuera de todo. Es tan pacífico, es una maravilla, mirar por la ventana y darse el lujo, escaso en esta época de corridas constantes y rutina extenuante, de disfrutar de la soledad, el silencio, aunque sea sólo hasta que vuelva la luz.
(dedicado a Lu, el otro medio sol :D, aunque no tenga nada que ver con ella jaja)
me gusto el titulo, pero sospecho que es una indirecta, estas cortando conmigo??
ResponderEliminarjamás de los jamases, cómo haríamos sino para iluminar al resto de los pobres mortales?
ResponderEliminarbueno, esta bien. te creo... pero... bueno. no me dejes!!!!!! jajaja
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